Que hay días, semanas, meses, en que la letra se va agolpando y cuesta que se derrame, es una realidad sangrante...
Siento más fácil sentir poquito, a pequeñas bocanadas, cuando estás en cotidiano medio tono...
No se llama sequía, esto se llama inundación, no es que no exista un que decir, es que existe y demasiado...
y ahí cuando las letras se hacen pocas, es ahí cuando la lágrima se pone tímida y ya no sale un bla siquiera, y se esconde en el oscurantismo mismo, es por eso que acá se ve sequía y en el opuesto existe inundación, sabiendo nadie porque...
Hay dolores que no se pueden relatar... Hay quien aboga que lo no describible no existe, yo me rio de esa falacia, me burlo de esa inocencia, me paseo descalza por esa estrechez
Botando ropa, bailando danzas que hablan de algo que mi lengua no explica, porque no existe lato posible, porque no existe manifestación sonora... solo está ahí, solo cuando ya te das cuenta que no existe misterio en lo profundo y que puedes respirar un poco, cuando la garganta dejo un espacio en su inflamación para que puedas emitir un bla pequeño la letra empieza como una pequeña vertiente, que quien sabe hacia donde fluya...
Es ahí que emanan disparatadas manifestaciones de ese profundo estado y va pronunciando algo, solo algo de esa avalancha que tapo el paso y que aun esta en derribo...

Pasan muchas cosas en el alma que no tienen definición, y es porque no tienen polar...
La emoción es una, y no existe un como que la explique...
Es simple Cariño, no hay blas posibles, no cuando se siente algo de verdad...