Y si yo diera crédito a la luz que me sonríe diría que me hace falta el aire silencioso y me caigo de apoco en la delirante alegría de saber que cada memoria se topa con mi labio húmedo y toda la humanidad se desarma en las manos urgentes de ansía...

Miro a la distancia y siento arder los pétalos, la cara se deshace de languidez, de distancia, de anhelo de tener un trozo de sentido, de que a cada roce sea un cuerpo, una sola imagen que apoya como un dibujo un acurruco en un seno profundo y amplio...

En pétalos llenos de madrugada me extiendo de sueño, soñador de delicada suavidad, algodón tibio, cariñito de dedos de hada, gorgoteos electrificantes, y en la distancia, unas pupilas profundas que lloran de risa...

Como se extraña tanto una voz...

Y si yo diera crédito a tanto delirio me lanzaría en vuelo raso directo a la cuna de su seno para declarar que me vuelvo locura descarriada contrariando la ley de gravedad, y me siento al centro de la luna para que un gato delicado, sea abrazado por un centauro que saluda con una sonrisa eterna…